viernes, 27 de mayo de 2016

EL ASESOR: Diario de campaña

8. Hacer la calle

Siguiendo el ejemplo de otros insignes próceres de la incomunicación política, el candidato no era muy de dar la cara, quizá por miedo a volver con ella rota o, al menos, sonrojada. Hacer la calle le producía cierta agorafobia y el cuerpo a cuerpo con extraños bastante repulsión.

En una de las primeras reuniones entre Juan Cuadrado y el candidato, el primero le habló al segundo de la importancia de que el ciudadano crea que quien le pide el voto es uno más, un igual, que sufre los mismos problemas, las mismas carencias, idénticas miserias.

Cuadrado consideró oportuno hacer una primera toma de contacto en precampaña. Un paseo corto y sin agobios, con el candidato custodiado por una guardia pretoriana que permitía abrazos y evitaba preguntas. De la experiencia el asesor sacó tres reflexiones y una conclusión:

1 Además del estilismo, hay que trabajar la empatía con los votantes y enseñarle a evitar el gesto de asco cuando las encías desdentadas hacen ventosa en su cara.

2 Nula agilidad mental y capacidad de improvisación. Tiene menos reflejos que un portero de fitbolín.

3 El candidato solo está cómodo en el bar.

-Aquí hay más plancha que en la lavandería de Breaking Bad.

EL ASESOR: Diario de campaña. (entregas antetiores)


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