sábado, 18 de junio de 2016

EL ASESOR: Diario de campaña

22. Besos y tetas

El candidato, que siempre había sido más de muslo que de pechuga, ahí estaba, acariciando ubre por obra y gracia del Asesor y sus innovadoras técnicas de marketing y comunicación. Aunque al candidato a veces le costase salir de su corsé conservador, tenía que reconocer que estaba harto de que cada vez que salía a la calle en campaña: niño que besaba, niño que se iba a por un globito al expositor de sus contrincantes... y lo mismo debía pasar últimamente con los padres de las criaturas. Pero desde que Juan Cuadrado llevaba su campaña los padres le acercaban a sus herederos con más fervor que un almonteño intentando encaramarse al palio rociero.

Y ahí estaba él, en una situación más inquietante que el tupé de Donald Trump, asumiendo que también se pueden ganar votos tocando teta. "Lo que no le perdono a este Cuadrado es que me haga mitinear en un establo a casi cuarenta grados y con una vaca entre las manos que me empieza a mirar con ojos golosones después de este ratito de intimidad".

EL ASESOR: Diario de campaña (entregas anteriores)

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