lunes, 27 de junio de 2016

EL ASESOR: Diario de campaña

31. El Resultado

Con más del 99% escrutado, el candidato y el Asesor terminaron la noche electoral en silencio, encerrados en el despacho del secretario general del PIRLA, con el murmullo de tertulianos y el tintineo del hielo en las copas como única banda sonora de su indiscutible éxito.

El Asesor confirmaba satisfecho cómo las estratégicas de comunicación, cuanto más burgas, más extravagantes y más evidentes, son más efectivas. “Me encanta saber que mañana este país no será Venezuela, y que los supermercados seguirán teniendo llenas sus estanterías, aunque sea porque con lo que cobra la gente aquí no hay manera de desabastecerlos”, sonreía levantando su copa.

El candidato disfrutaba comprobando que la gente seguía depositando su confianza ciegamente en gente como él. Le reconforta ratificar que se siga apostando por dirigentes que abogan por adjudicaciones sin concurso público, que consideran que los méritos y la valía en las contrataciones están sobrevalorados, que las comisiones son solo una forma de cobrarse el esfuerzo de trabajar constantemente para la sociedad, y que el dinero en negro también genera riqueza, la personal, pero riqueza al fin y al cabo. “No nos engañemos Cuadrado, el egoísmo, la búsqueda del beneficio individual es el único motor que mueve un país. Por eso todos los que nos votan, y los que votan a los que son como nosotros, lo hacen porque en el fondo aspiran, desean ser como nosotros”, defiende el candidato dándole trabajo al hielo de su vaso.

A pesar de un recuento de infarto, las previsiones del Asesor no fallaron, y ahí estaba en todos los roscos el PIRLA con un diputado. Avanzada la noche, el candidato se dejaba querer dejando sonar el teléfono más de lo prudente antes de descolgar. “¿Te has fijado Juan? No paran de llamar. Todos. Somos la llave. Me encanta esta sensación de poder, de saber que a partir de ahora todos tienen que bailar la pieza que yo quiera que bailen. Y aunque no les guste tendrán que aceptar todas mis demandas por caprichosas que sean. ¿Te imaginas que me convierto en el primer presidente del gobierno con un solo escaño?

La noche fue larga e intensa, y ninguno de los dos terminaba de creérselo pero la mañana siguiente, cuando despertó el candidato, el escaño todavía estaba allí.

EL ASESOR: Diario decampaña (entregas anteriores)


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