sábado, 2 de julio de 2016

EL ASESOR: Diario de campaña

34. Noches de motel

Hasta aquella noche, el candidato nunca había estado en una habitación de motel de carretera sin una compañía a toodas luces inadecuada. Alguien que hablaba en nombre de alguien, a quien le había encargado un tercero hacer llegar el mensaje de un cuarto, le había solicitado una cita a través de el Asesor en aquel lugar y a aquella hora.

Mientras esperaba a solas la llegada de su interlocutor no pudo evitar esa sensación de rabia que le producen establecimientos de bajo nivel en los que no merecen la peña los pequeños hurtos de toallas y minibar. Cuando se lleva en la sangre...

Cuando por fin se abrió la puerta apareció un tipo bien vestido, un desconocido que no perdió tiempo en saludos: "Bueno candidato, ya sabe el interés que tiene su voto para todos los interesados en formar gobiierno. No le voy a engañar, somos lo únicos que podemos garantizarle un futuro sin finales de mes".

-Vaya, yo pensaba que estas cosas se negociaban en sede parlamentaria.

-No se engañe candiato, a las mesas del Parlamento llegan solo dos tipos de negociaciones, las que jamás van a prosperar y las que ya están cerradas de antemano en reuniones discretas y eficaces como esta. Usted solo tiene que mantener sus mensajes duros y exigentes contra nosotros, cuando llegue el momento le haremos saber que tiene que cambiar su discurso. Como señal de buena voluntad aquí tiene esta gratificación por las molestias.

El descononido puso sobre la mesa un sobre de un grosos importante.

-Una curiosidad, ustedes esto se lo desgravan, ¿verdad?


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