miércoles, 6 de julio de 2016

TO SAINT FERMÍN WE ASK FOR

Había pasado demasiado tiempo y no estaba dispuesto a faltar de nuevo a una cita que la distancia le había obligado a posponer año tras año hasta sumar veinte. La noche la pasó inquieto. Logró aplacar los nervios durante el ritual de vestirse de blanco, ceremonioso como un diestro en su tarde de alternativa. En la calle, compró la primera edición del periódico en un quiosco de prensa cerca de casa y se perdió entre la muchedumbre. En el recorrido, a falta de unos segundos para empezar a correr, se hizo un hueco dando saltitos entre el resto de la gente. A las ocho en punto, se aferró al New York Times que tenía enrollado en su mano derecha, y cuando el semáforo se puso en verde echó a correr por la Quinta Avenida perseguido por una marea de furiosos taxis amarillos, ante la incrédula mirada de una multitud incapaz de encontrar explicación a aquella carrera.

Quinto clasificado en el II Certamen de Microrrelatos de San Fermín.

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