jueves, 27 de octubre de 2016

EL ASESOR: Diario de campaña

64. La investidura… otra vez



El Asesor, Juan Cuadrado, se ha pasado la noche con el hormigueo en los dedos que da escribir el discurso definitivo para su líder. Un texto para una investidura de aplausos tibios y pocas ganas, un argumentario que quede natural pero contundente, conciliador sin caer en el servilismo, y ameno aunque riguroso.

Después, que el discurso quede natural y convincente en tribuna depende de las capacidades oratorias del secretario general del PIRLA, un aspecto en el que Cuadrado no acostumbra a tener demasiada confianza. Por su experiencia, sabe que cuando le permites a un político salirse del corsé que le has diseñado, simplemente, la caga. Para esta ocasión, Cuadrado ha descartado recursos tan socorridos como pedir un receso para ir al baño, ponerle un pinganillo en el oído o hacerle llegar un papelito con un sucinto “Cállate”.

Esperando que el candidato cumpla con los mínimos de, al menos, leer con soltura su trabajo y, dando por perdidas réplicas, dúplicas y alusiones, hasta que llegue su turno, El Asesor dedica el día a bucear entre prensa, buscavidas y señorías que pasillean por el Congreso, confiando en que hoy arranque la legislatura que le encumbre.



 EL ASESOR: Diario de campaña (entregas anteriores)


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